Actualizado: mayo 2026
El coste de no invertir es real aunque no lo veas. El dinero guardado en una cuenta corriente pierde entre un 2% y un 3% de poder adquisitivo cada año por efecto de la inflación. En veinte años, 10.000 euros sin invertir equivalen en términos reales a menos de 6.000 euros de hoy. No has gastado nada, pero has perdido casi un 40% de tu capacidad de compra.
Esta guía es para quien tiene dinero que no va a necesitar a corto plazo y quiere ponerlo a trabajar. No da consejos personalizados de inversión, porque eso requiere un asesor financiero que conozca tu situación concreta. Lo que sí hace es explicar las opciones disponibles en España, qué perfil encaja con cada una, cuánto riesgo implican, y algo que casi ninguna guía sobre este tema incluye: cómo tributan en el IRPF.
Contenidos del artículo
Antes de invertir: lo que necesitas tener claro
Empezar a invertir sin tener ciertas bases puede salir caro. Antes de decidir dónde invertir, asegúrate de que se cumplen estas tres condiciones:
- Tienes un fondo de emergencia completo. Entre 3 y 6 meses de tus gastos mensuales en una cuenta con liquidez inmediata y separada del dinero que vas a invertir. Si no lo tienes, construirlo es la prioridad antes que cualquier inversión. La razón es simple: si inviertes y necesitas el dinero en un mal momento de mercado, te verás obligado a vender con pérdidas. El fondo de emergencia evita esa situación. La calculadora de fondo de emergencia te dice exactamente cuánto necesitas.
- El dinero que vas a invertir no lo necesitarás en al menos 5 años. La inversión en activos con rentabilidad real (renta variable, inmuebles, crowdfunding) requiere tiempo para compensar la volatilidad a corto plazo. El dinero que puedas necesitar antes de ese horizonte no debería estar en inversiones de riesgo.
- Conoces tu perfil inversor. Tu tolerancia al riesgo, tus conocimientos financieros y tu horizonte temporal determinan qué opciones son adecuadas para ti. Más adelante en esta guía encontrarás la descripción de cada perfil.
Si las tres condiciones están cubiertas, sigue leyendo. Si no, la guía cómo organizar las finanzas personales es el punto de partida correcto.
Por qué invertir: el impacto real del interés compuesto
El argumento más poderoso para invertir no es la promesa de hacerse rico: es la matemática del tiempo. Cuando los rendimientos de una inversión se reinvierten y generan a su vez nuevos rendimientos, el crecimiento se vuelve exponencial. Eso es el interés compuesto, y es la razón por la que empezar pronto importa mucho más que empezar con mucho.
Un ejemplo concreto con números reales: alguien que invierte 100 euros al mes durante 30 años con una rentabilidad media del 7% anual acumula aproximadamente 121.000 euros. En total ha aportado 36.000 euros. Los 85.000 euros restantes los ha generado el interés compuesto sin ninguna aportación adicional.
La misma persona que empieza 10 años tarde, con las mismas condiciones, acumula unos 52.000 euros. Ha perdido 69.000 euros de rendimiento no por invertir menos, sino por empezar más tarde.
Comprueba el impacto en tu caso concreto con la calculadora de interés compuesto. Los números propios son siempre más motivadores que los ejemplos genéricos.
Otra motivación concreta en el contexto español es la pensión. El sistema público de pensiones español enfrenta una presión estructural creciente: menos trabajadores cotizando por cada pensionista, envejecimiento de la población y reformas sucesivas que retrasan la edad de jubilación y endurecen los requisitos. Depender exclusivamente de la pensión pública como plan de retiro es un riesgo calculable. La calculadora de objetivo de jubilación te dice cuánto capital necesitas acumular para complementar o sustituir esa pensión.
Tu perfil inversor: el punto de partida

No existe una inversión universalmente buena. Existe la inversión adecuada para tu situación, tus conocimientos y tu capacidad de asumir pérdidas temporales sin tomar decisiones precipitadas. Hay tres perfiles básicos:
Perfil conservador. Prioriza la seguridad del capital sobre la rentabilidad. Prefiere perder poco o nada aunque eso signifique ganar poco. Su horizonte es medio o largo plazo pero no tolera ver pérdidas en el valor de su cartera. Las opciones más adecuadas son depósitos a plazo fijo, deuda pública y fondos de renta fija.
Perfil moderado. Acepta cierta volatilidad a cambio de mejor rentabilidad a largo plazo. Tiene conocimientos financieros básicos y no entraría en pánico ante una caída del mercado del 20% si sabe que es temporal. Las opciones más adecuadas son los robo advisors, los fondos indexados y los ETFs diversificados.
Perfil agresivo. Busca la máxima rentabilidad posible y acepta el riesgo de pérdidas significativas a corto plazo. Tiene conocimientos financieros sólidos y un horizonte de inversión largo. Las opciones más adecuadas son la inversión directa en acciones, el crowdlending, las startups y las criptomonedas.
La mayoría de los inversores particulares en España, especialmente los que están empezando, encajan mejor con el perfil moderado. No porque no puedan asumir más riesgo, sino porque subestiman el impacto emocional de ver su cartera caer un 30% en un mal año de mercado y tienden a vender en el peor momento.
Dónde invertir dinero: las opciones disponibles en España
Aviso importante: el autor de ObjetivoDinero.com no es asesor financiero autorizado. Todo lo que lees aquí es información general y opinión personal, no asesoramiento de inversión personalizado. Antes de invertir, infórmate bien sobre cada opción y valora consultar con un profesional si tienes dudas. Rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras y toda inversión implica riesgo de pérdida.
1. Robo advisors: la opción más accesible para empezar

Un robo advisor es un gestor de inversiones automatizado que construye y gestiona una cartera diversificada de fondos indexados adaptada a tu perfil inversor. No necesitas conocimientos previos, no tienes que tomar decisiones de inversión y el proceso completo se realiza online en minutos.
Es mi forma de inversión preferida para quien empieza o para quien no quiere dedicar tiempo a gestionar su cartera. Las razones son concretas: comisiones bajas (entre el 0,4% y el 0,7% anual frente al 1,5-2% de los fondos de banca tradicional), diversificación automática global, reinversión de dividendos y acceso desde cantidades muy pequeñas.
Las tres plataformas de robo advisor más consolidadas en España son Indexa Capital, Finizens e inbestMe. Las tres ofrecen carteras de fondos indexados adaptadas al perfil, planes de pensiones y distintos niveles de riesgo. La inversión mínima varía entre 1.000 y 3.000 euros según la plataforma.
Perfil adecuado: moderado. Horizonte recomendado: mínimo 5 años, idealmente 10 o más. Liquidez: alta, el dinero se puede recuperar en pocos días aunque con las implicaciones fiscales correspondientes.
Para entender cuánto puede crecer tu inversión en un robo advisor con aportaciones periódicas, la calculadora de interés compuesto te permite simularlo con tus números reales.
Si quieres saber más sobre estos gestores automatizados, en la guía Los mejores robo advisors en España encontrarás información detallada.
2. Fondos indexados y ETFs: invertir en el mercado global

Los fondos indexados y los ETFs (fondos cotizados en bolsa) replican el comportamiento de un índice bursátil, como el S&P 500 americano, el MSCI World global o el Ibex 35 español, comprando automáticamente todas las empresas que lo componen. La consecuencia es una diversificación máxima a un coste muy bajo.
La diferencia entre ambos es principalmente fiscal y operativa. Los fondos indexados se compran y venden a precio de cierre del día y en España tienen una ventaja fiscal importante: puedes traspasar dinero de un fondo a otro sin tributar hasta que realices el reembolso final. Los ETFs cotizan en bolsa como las acciones, tienen más liquidez intradía, pero cada venta tributa inmediatamente como ganancia patrimonial.
Para invertir en fondos indexados la plataforma de referencia en España es MyInvestor, que ofrece acceso a los mejores fondos de gestoras como Vanguard, Amundi o iShares con comisiones muy competitivas. Para ETFs, DeGiro y Trade Republic son las plataformas más usadas por inversores particulares en España.
Perfil adecuado: moderado o agresivo. Horizonte recomendado: mínimo 7-10 años. Liquidez: alta en ETFs, media-alta en fondos (reembolso en 2-5 días hábiles).
3. Acciones de dividendos crecientes: ingresos pasivos a largo plazo

Invertir directamente en acciones de empresas que reparten dividendos y los aumentan año tras año es una de las estrategias más populares entre inversores que buscan ingresos pasivos. La lógica es sencilla: compras acciones de empresas sólidas y consolidadas, cobras dividendos crecientes indefinidamente y reinviertes esos dividendos para comprar más acciones.
Con suficiente capital acumulado y suficiente tiempo, los dividendos pueden cubrir los gastos de vida sin necesidad de vender ninguna acción. Es la forma más pura de libertad financiera mediante inversión. La calculadora de la regla del 4% te ayuda a calcular cuánto capital necesitas acumular para vivir de tus inversiones.
Esta estrategia requiere conocimientos más profundos que los fondos indexados: hay que saber seleccionar empresas, analizar su historial de dividendos y diversificar correctamente. Las empresas que llevan más de 25 años aumentando su dividendo consecutivamente se denominan Dividend Aristocrats en EEUU. En España, empresas como Inditex, Iberdrola o BBVA tienen historiales de dividendos relevantes aunque con mayor volatilidad.
Para comenzar a invertir en acciones se necesita un bróker. DeGiro es la opción más popular para empezar por sus comisiones bajas. Selfbank e ING son alternativas con mayor respaldo institucional.
Perfil adecuado: agresivo con conocimientos sólidos. Horizonte recomendado: 15-20 años mínimo para resultados significativos. Liquidez: alta (las acciones cotizan en bolsa y se venden en segundos).
Si quieres profundizar en la inversión en bolsa desde cero, la guía cómo invertir en bolsa a largo plazo para principiantes cubre el proceso completo.
4. Inmuebles: la inversión más conocida en España

La inversión inmobiliaria tiene una arraigada tradición en España que ninguna otra forma de inversión tiene. La posibilidad de tocar y ver el activo, la percepción de seguridad y el alquiler como ingreso recurrente hacen que muchos inversores españoles se sientan más cómodos con un piso que con una cartera de fondos.
Las ventajas son reales: rentabilidad histórica positiva, protección parcial frente a la inflación, posibilidad de apalancamiento mediante hipoteca y generación de renta pasiva mediante alquiler. Los inconvenientes también lo son: requiere un capital inicial alto (o una hipoteca), tiene costes de mantenimiento, impuestos fijos, baja liquidez (vender un piso puede tardar meses o años) y requiere gestión activa.
Antes de comprar un inmueble como inversión, calcular la rentabilidad real es imprescindible. La calculadora de rentabilidad del alquiler te da el rendimiento neto teniendo en cuenta todos los costes. Y si tienes una hipoteca activa y dudas entre amortizarla o invertir ese dinero, la calculadora amortizar hipoteca o invertir resuelve ese dilema con tus números concretos.
Perfil adecuado: todos los perfiles, pero con capital suficiente. Horizonte recomendado: largo plazo (10+ años). Liquidez: baja. El tiempo medio de venta de una vivienda en España está entre 6 meses y 1 año.
Antes de considerar el inmueble como inversión, la decisión previa es si comprar o seguir alquilando. El artículo alquilar o comprar vivienda hace ese análisis con los costes reales del contexto español y la calculadora de punto de equilibrio en años.
5. Crowdfunding inmobiliario: inmuebles sin el capital de un piso

El crowdfunding inmobiliario permite participar en proyectos de inversión inmobiliaria con cantidades pequeñas, desde 500 euros en la mayoría de plataformas, sin necesidad de comprar un inmueble completo. Los inversores financian colectivamente proyectos de construcción, reforma o compra para alquiler y reciben la parte proporcional de los rendimientos.
Es una forma de acceder a la rentabilidad del sector inmobiliario con menor capital inicial y mayor diversificación, aunque también con menor control sobre el activo y liquidez muy limitada durante el período de la inversión (habitualmente entre 12 y 48 meses).
La plataforma de referencia en España es Urbanitae, con inversión mínima de 500 euros y un historial de proyectos en el mercado español. Antes de invertir en cualquier plataforma de este tipo, verifica que está registrada en la CNMV.
Perfil adecuado: moderado o agresivo. Horizonte recomendado: 1-4 años según el proyecto. Liquidez: muy baja durante el período de inversión.
6. Crowdlending: prestar dinero a interés

El crowdlending permite prestar dinero a particulares o empresas a través de plataformas online y recibir a cambio intereses periódicos. Funciona como hacer de banco: prestas tu dinero y cobras intereses por ello.
La rentabilidad puede ser atractiva (entre el 6% y el 12% anual en algunas plataformas) pero el riesgo es real: si el prestatario no paga, puedes perder parte o todo lo invertido. La diversificación entre muchos préstamos reduce este riesgo pero no lo elimina. Es una opción complementaria dentro de una cartera diversificada, no una inversión principal.
Mintos es la plataforma europea más grande de crowdlending, con regulación europea (está registrada como plataforma de financiación participativa en la UE) e inversión mínima de 10 euros. Antes de invertir en cualquier plataforma de crowdlending, verifica su situación regulatoria actual y lee las condiciones con detenimiento.
Perfil adecuado: moderado o agresivo como complemento de cartera. Horizonte recomendado: variable según los préstamos (6 meses a 5 años). Liquidez: media (depende de si existe mercado secundario en la plataforma).
7. Startups: alto riesgo, alto potencial

Invertir en startups mediante equity crowdfunding significa comprar participaciones en empresas emergentes en fase inicial. Si la empresa crece y tiene éxito, el valor de esas participaciones puede multiplicarse por 10 o por 100. Si quiebra, que es lo que le ocurre a la mayoría de las startups, pierdes todo lo invertido.
Es la forma de inversión con mayor riesgo de todas las que aparecen en esta guía y debe tratarse como tal: solo con dinero que puedas permitirte perder completamente, en pequeñas cantidades diversificadas entre varios proyectos, y nunca como parte central de tu estrategia de inversión.
Plataformas como Startupxplore o las secciones de equity crowdfunding de Segofinance permiten acceder a este tipo de inversión en España desde cantidades pequeñas. Verifica siempre el estado regulatorio de la plataforma antes de invertir.
Perfil adecuado: exclusivamente agresivo con conocimientos altos. Horizonte recomendado: muy largo (5-10 años o más). Liquidez: prácticamente nula hasta que la empresa venda, cotice o quiebre.
8. Criptomonedas: activo de alta volatilidad

Las criptomonedas, con Bitcoin y Ethereum como activos de referencia, han pasado de ser una rareza tecnológica a ser un activo financiero reconocido a nivel global. En enero de 2024 se aprobaron los primeros ETFs de Bitcoin en EEUU, lo que marcó su integración en el sistema financiero convencional. En Europa, los ETP de Bitcoin y Ethereum llevan años cotizando en bolsas reguladas.
Sin embargo, la volatilidad sigue siendo extrema. Bitcoin ha sufrido caídas del 70-80% desde sus máximos históricos en varios ciclos. Quien no pueda tolerar ese nivel de oscilación sin vender no debería invertir en criptomonedas.
Si decides incluir criptomonedas en tu cartera, la recomendación es hacerlo con un porcentaje pequeño del total (5-10% como máximo) y a través de plataformas reguladas. Bit2me es la plataforma española de referencia, registrada en el Banco de España. Coinbase y Trade Republic también operan en España y están reguladas.
Importante: en España, todas las ganancias con criptomonedas tributan como ganancias patrimoniales en el IRPF y existe obligación de declarar los saldos superiores a 50.000 euros en exchanges extranjeros mediante el modelo 721.
Perfil adecuado: agresivo como complemento minoritario de cartera. Horizonte recomendado: largo plazo para reducir el impacto de la volatilidad. Liquidez: muy alta (los mercados cripto operan 24 horas, 7 días a la semana).
9. Deuda pública: seguridad a cambio de baja rentabilidad

Invertir en deuda pública significa prestar dinero al Estado español (o a otro país) a cambio de un interés fijo durante un plazo determinado. El Tesoro Público español ofrece tres productos: Letras del Tesoro (hasta 12 meses), Bonos del Estado (3-5 años) y Obligaciones del Estado (10-30 años e incluso hasta 50 años).
El riesgo es muy bajo (se asume el riesgo del Estado español, que históricamente ha cumplido sus compromisos) pero la rentabilidad también es reducida. En mayo 2026, las Letras del Tesoro a 12 meses ofrecían rentabilidades en torno al 2,65%, por debajo de la rentabilidad histórica de la renta variable.
Se puede invertir directamente en tesoro.es sin comisiones o a través de un bróker o entidad bancaria con las comisiones correspondientes.
Perfil adecuado: conservador. Horizonte recomendado: según el vencimiento elegido. Liquidez: media (se pueden vender en el mercado secundario antes del vencimiento).
10. Depósitos a plazo fijo: rentabilidad garantizada sin riesgo

Un depósito a plazo fijo es un contrato con una entidad bancaria por el que depositas una cantidad durante un período acordado a cambio de un interés garantizado. El capital está protegido por el Fondo de Garantía de Depósitos hasta 100.000 euros por titular y entidad.
Es la opción más conservadora de las que tienen rentabilidad positiva. Tras años de tipos de interés en cero o negativos, la subida de tipos del BCE a partir de 2022 ha devuelto rentabilidades entre el 2% y el 4% a los mejores depósitos disponibles en España.
La plataforma de referencia para comparar depósitos en Europa es Raisin, que agrega depósitos de bancos europeos con garantía del FGD de cada país. Permite acceder a rentabilidades superiores a las de la banca española tradicional.
Perfil adecuado: conservador. Horizonte recomendado: corto o medio plazo (3 meses a 3 años). Liquidez: baja durante el período pactado (cancelación anticipada con penalización en la mayoría de casos).
Fiscalidad de las inversiones en España: lo que debes saber antes de invertir

Esta sección no existe en casi ninguna guía sobre dónde invertir en España y es una de las más importantes. La rentabilidad bruta de una inversión y la rentabilidad neta después de impuestos pueden diferir significativamente. Conocer el tratamiento fiscal de cada opción es parte fundamental de la decisión de inversión.
En España, los rendimientos de las inversiones tributan sobre base imponible del ahorro del IRPF (que incluye tanto los rendimientos del capital mobiliario como las ganancias y pérdidas patrimoniales), separada de los ingresos del trabajo. Los tipos aplicables en 2025 son:
- 19% para los primeros 6.000 euros de ganancia.
- 21% entre 6.000 y 50.000 euros.
- 23% entre 50.000 y 200.000 euros.
- 27% entre 200.000 y 300.000 euros.
- 30% por encima de 300.000 euros.
La ventaja de estos tipos es que son independientes de tu sueldo: aunque ganes 60.000 euros al año, tus primeros 6.000 euros de ganancias de inversión tributan al 19%, no al tipo marginal de tu renta del trabajo.
Fondos de inversión: la ventaja fiscal del traspaso. En España, puedes mover el dinero de un fondo de inversión a otro sin tributar en el momento del traspaso. Solo se paga impuesto cuando realizas el reembolso final. Esta ventaja no existe para los ETFs, que tributan cada vez que los vendes. Para horizontes largos, esta diferencia fiscal puede ser significativa.
Dividendos. Tributan como rendimientos del capital mobiliario en la base del ahorro, a los mismos tipos indicados arriba. Los primeros 1.500 euros anuales de dividendos estaban exentos, pero esa exención fue eliminada en 2015.
Alquiler de vivienda. Los ingresos por alquiler de vivienda habitual (con contrato de alquiler como residencia principal del inquilino) tienen una reducción del 50% en el IRPF. El alquiler turístico no tiene esta reducción y tributa íntegramente.
Planes de pensiones. Las aportaciones reducen la base imponible del IRPF en el año en que se realizan (hasta 1.500 euros anuales en 2025 para aportaciones propias). Al rescatar el plan, el dinero tributa como rendimiento del trabajo, no como ganancia patrimonial, lo que puede resultar en tipos más altos dependiendo de la situación.
Criptomonedas. Cada operación de venta o intercambio genera una ganancia o pérdida patrimonial que debe declararse en la renta. Además, los saldos superiores a 50.000 euros en exchanges en el extranjero deben declararse mediante el modelo 721 antes del 31 de marzo del año siguiente.
Crowdlending. Los intereses cobrados tributan como rendimientos del capital mobiliario en la base del ahorro. Las pérdidas por impago pueden compensarse con otras ganancias del capital mobiliario.
Cuál es la mejor opción según tu perfil: resumen práctico
Después de revisar todas las opciones, estas son las recomendaciones prácticas por perfil para el inversor particular español en 2025:
Si eres principiante y buscas simplicidad: un robo advisor (Indexa Capital, Finizens o inbestMe) es la opción más adecuada. No requiere conocimientos previos, las comisiones son bajas, la diversificación es automática y el proceso es completamente online. Es el punto de partida más razonable para la mayoría de las personas.
Si quieres mayor control a bajo coste: fondos indexados a través de MyInvestor o ETFs a través de Trade Republic o DeGiro. Más trabajo de selección inicial pero total autonomía y la ventaja fiscal del traspaso entre fondos si eliges esta vía.
Si buscas ingresos pasivos recurrentes: dividendos crecientes si tienes conocimientos de bolsa, o alquiler inmobiliario si tienes capital para la entrada de una vivienda. Ambos requieren más implicación y conocimiento que las opciones anteriores.
Si quieres diversificar más allá de la bolsa: crowdfunding inmobiliario (Urbanitae) como complemento de una cartera ya establecida. No como inversión principal.
Si buscas seguridad total: Letras del Tesoro o depósitos a plazo fijo (Raisin). Rentabilidad inferior a la renta variable a largo plazo pero sin riesgo de pérdida del capital.
Por dónde empezar hoy
Si todavía no inviertes y quieres empezar, el proceso más sensato es este:
Primero, asegúrate de que tienes el fondo de emergencia completo. Sin ese colchón, cualquier imprevisto puede obligarte a desinvertir en el peor momento. Segundo, decide tu perfil inversor con honestidad: no el que quisieras tener, sino el que realmente eres cuando ves pérdidas en tu cartera. Tercero, empieza con la opción más simple para tu perfil y añade complejidad solo cuando entiendas lo que ya tienes.
Si estás en el perfil moderado y quieres empezar ya, abrir una cuenta en un robo advisor y hacer una primera aportación es el paso con mejor relación entre simplicidad y resultado esperado a largo plazo.
Para calcular cuánto necesitas acumular para cubrir tu jubilación y saber si vas bien encaminado con lo que ya estás invirtiendo, la calculadora de objetivo de jubilación hace ese trabajo por ti.
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Preguntas frecuentes sobre dónde invertir dinero en España

¿Cuánto dinero se necesita para empezar a invertir?
Depende de la opción elegida. Los robo advisors como Indexa Capital o Finizens permiten empezar desde 1.000-3.000 euros según la plataforma. Los ETFs a través de Trade Republic o DeGiro permiten empezar desde 1 euro. Los fondos indexados a través de MyInvestor tienen importes mínimos bajos en muchos casos. El crowdfunding inmobiliario suele requerir un mínimo de 500 euros por proyecto. La deuda pública y los depósitos son accesibles desde 1.000 euros aproximadamente. Lo importante es que sea dinero que no se va a necesitar en al menos 5 años.
¿Es seguro invertir en fondos indexados?
Los fondos indexados invierten en una cesta amplia de acciones de empresas de todo el mundo, lo que los hace más resistentes que invertir en una sola empresa. Históricamente, los índices globales han generado rentabilidades positivas en cualquier período de 15 o más años. Sin embargo, a corto plazo pueden caer significativamente: durante la crisis de 2008, el S&P 500 cayó más de un 50% desde máximos. La clave es no necesitar el dinero en los momentos de caída y mantener la inversión a largo plazo sin vender por pánico.
¿Cuál es la diferencia entre un ETF y un fondo de inversión?
Ambos agrupan el dinero de varios inversores para comprar una cartera diversificada de activos. La diferencia principal es operativa y fiscal. Los ETFs cotizan en bolsa como las acciones y se compran y venden a precio de mercado en tiempo real. Los fondos de inversión se suscriben y reembolsan al precio de cierre del día. En España, la diferencia fiscal más importante es que los fondos de inversión permiten traspasar dinero de uno a otro sin tributar hasta el reembolso final, ventaja que los ETFs no tienen: cada venta de ETF genera una ganancia o pérdida patrimonial que debe declararse en ese ejercicio.
¿Cómo tributan las inversiones en España?
Las ganancias de inversión tributan en la base del ahorro del IRPF, separada de los ingresos del trabajo. Los tipos en 2025 son del 19% para los primeros 6.000 euros de ganancia, 21% entre 6.000 y 50.000 euros, 23% entre 50.000 y 200.000 euros, 27% entre 200.000 y 300.000 euros, y 30% por encima. Los fondos de inversión tienen la ventaja del traspaso sin tributar entre fondos. Los dividendos tributan también en la base del ahorro. Las criptomonedas tributan como ganancias patrimoniales y requieren declaración adicional mediante el modelo 721 si los saldos en exchanges extranjeros superan los 50.000 euros.
¿Es mejor invertir en inmuebles o en bolsa?
Históricamente, la bolsa ha ofrecido mayor rentabilidad a largo plazo que el inmueble en términos reales, pero con mayor volatilidad. El inmueble ofrece un ingreso recurrente más predecible mediante el alquiler y la posibilidad de apalancamiento con hipoteca. La elección depende del capital disponible, la tolerancia al riesgo y el tiempo que se quiere dedicar a la gestión. El inmueble requiere más gestión activa y tiene menor liquidez. Muchos inversores combinan ambas opciones para diversificar.
¿Qué es un robo advisor y cómo funciona en España?
Un robo advisor es un gestor de inversiones automatizado que construye y gestiona una cartera de fondos indexados adaptada al perfil inversor del usuario. El proceso es completamente online: se responde un cuestionario inicial, se asigna una cartera diversificada globalmente y la plataforma se encarga de rebalancear y reinvertir los dividendos automáticamente. Las principales plataformas en España son Indexa Capital, Finizens e inbestMe, todas reguladas por la CNMV. Sus comisiones (entre 0,4% y 0,7% anual) son significativamente inferiores a las de los fondos de los bancos tradicionales (1,5%-2% anual).
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Muy buena guía, enhorabuena!
Yo personalmente invierto dinero en roboadvisors, en bolsa, en crowdlending y en fondos de inversión.
Cosas como las criptomonedas, por ejemplo, me parecen demasiado arriesgadas, al menos para invertir a largo plazo. Eso si, si estudias y eres disciplinado, seguro que pueden hacerte ganar dinero.
Coincido también en que crear una página web, si la sabes gestionar, puede ser muy interesante, y sin duda una forma genial para aprovechar tu tiempo libre.
Un saludo, Marc.
Hola Marc. Gracias por tu comentario y por pasarte por aquí. Me alegro mucho de que te haya gustado el artículo. Un saludo